Descripción

Algunos están siempre preocupados. Otros no lo están nunca. Algunos se preocupan por las cosas eternas y distantes. Otros, por lo cercano e inminente. Las preocupaciones son como un resfriado: las preocupaciones de uno enseguida se contagian a los demás. Estar o no estar preocupado son dos caras de la misma moneda. De este mundo, a ti, ¿qué te preocupa?

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