Descripción

La luz entró en la bodega y vi lo peor. Había que verlo para no creerse loco. Había que verlo para no creerse loco. Había que estar loco para poder describirlo fácilmente con palabras. Hoy puedo hacerlo. He visto a decenas de decenas y decenas de hombres de piel negra casi marrón. Estaban todos desnudos. Lo juro. Todos maniatados con cadenas. Pero, de repente, me han agarrado del cuello y he salido volando…

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